lunes, 26 de agosto de 2013

NO ES FELIZ EL QUE MAS TIENE SINO EL QUE MENOS NECESITA

Si te paras un poco a pensar que cosas  nos  hace  realmente  felices normalmente suelen ser 

aquellas que no tienen valor económico (ver un viejo amigo, un beso, una conversación,…), aunque no 

se pueden ignorar las cosas más puramente materiales que también nos dan nuestra ración de 

felicidad.

la felicidad  de  las  cosas  materiales   y además se valoran mucho más 

cuando se dejan de tener, ¿que implica esto? que cuantas más posesiones tengas, no 

necesariamente 

serás más feliz, pero sí tendrás más probabilidades de llevarte algún que otro disgusto


Pero es lo que tiene la vida en el primer mundo, que naces con el “pressing social” de tener que elevar

 tu nivel de vida, puede que poco a poco pero sin cesar.

Un ejemplo claro lo tenemos en los coches. En toda mi vida he tenido 3 coches (los cuales por cierto 

me han salido muy buenos) que evidentemente cada vez han sido mejores, más seguros, más 

modernos, más potentes… Los primeros meses de tenerlos siempre pensaba que serían el coche de 

mi 

vida porque no necesitaba más y porque me daban un servicio magnifico, sin embargo no pasaban 

más de dos años hasta que me lo volvía a cambiar  ¿porque?. Por mucho que tratara de evadirme, 

vivo en un mundo en el que impera el consumismo y los coches son posiblemente el exponente más 

claro del consumismo más salvaje.

No hay comentarios:

Publicar un comentario